.
5 de Noviembre de 2019 | Dra. Ángela García

Mi bebé tiene la cabeza chafadita... ¿Qué debo saber?

La cabeza de los bebés es muy moldeable. Ya desde el momento del nacimiento, el cráneo del niño sufre una distorsión significativa en el canal del parto que suele remitir en las primeras semanas. Sin embargo, el cráneo del bebé puede deformarse localmente por fuerzas moldeadoras externas aplicadas pre o postnatalmente.

   Seguro que habéis oído hablar de la plagiocefalia (plagio =oblicuo, kephale =cabeza). Se trata de un aplanamiento posterolateral de uno de los lados de la cabeza. De entre los factores favorecedores a la aparición de esta deformidad podemos encontrar:

- Un ambiente restrictivo del útero. Es decir, están tan aprisionados y su cabeza es tan moldeable que puede aplanarse por uno de sus lados.

- Que tenga una tortícolis muscular congénita. Es decir, que lateralice la cabeza porque un músculo tira más de ella que el contralateral y por consiguiente la cabeza tiende a estar más en una posición que en otra.

- La prematuridad hace que los huesos del bebé sean más débiles y por tanto menos resistentes a fuerzas moldeadoras externas.

- La posición supina durante el sueño. Como en los primeros meses el bebé no tiene fuerza en el cuello, se ejerce más presión en la parte posterior de la cabeza si permanece muchas horas en esa posición. No obstante, aún así se recomienda que los bebés duerman boca arriba para evitar el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

 

Una vez que sabemos los factores precipitantes, ¿cómo podemos prevenirlo? Y si ya la tiene, ¿de qué manera mejorarla?

  • El momento de dormir: Bien, nunca os diremos que pongáis a los bebes a dormir en decúbito prono (boca abajo) puesto que, gracias a esta recomendación, se ha disminuido cerca del 50% el número de SMSL desde el año 1992. Por tanto, mientras el bebé se encuentre durmiendo cambiar de lado el apoyo de la cabeza, alternativamente, para prevenir que se ejerza más presión sobre un punto en concreto.
  • Reducir el tiempo que se encuentra tumbado boca arriba, por ejemplo cogiéndolo en brazos cuando esté despierto, jugando con él boca abajo durante unos minutos aprovechando aprovechando, por ejemplo, en cada cambio del pañal.
  • Podéis utilizar el porteo con pañuelo o con mochilas portabebés, de esta manera reduciréis el tiempo que pasa el niño sobre una superficie plana.
  • Hacer cambios en la posición de la cuna en la habitación (el bebé coloca la cabeza hacia el lado en que oye ruido).
  • Tened precaución con las sillas con cabezal muy ajustado, para evitar las presiones constantes mantenidas sobre el occipucio (parte trasera de la cabeza).
  • Otra de las medidas es el cojín ergonómico, como la “almohada mimos”, esta tiene forma de donut y distribuye el peso de su cabeza en distintos puntos de apoyo por lo que evitaremos un apoyo continuado en el mismo sitio.
  • A veces la plagiocefalea se asocia a una TORTÍCOLIS MUSCULAR y podremos ver un acortamiento del músculo esternocleidomastoideo (ECM). Será vuestro pediatra o fisioterapeuta quien os indique unos ejercicios para mejorar esta situación.

Os explico dos ejercicios que resultarán muy útiles. Estando el bebé boca arriba, colocáis la mano sobre la zona superior del tórax y con la otra hacéis estos dos ejercicios:

  1. Estiramiento del músculo ECM : Rotar la cabeza hasta que el mentón toque el hombro (10 seg). Tres veces hacia un lado y a continuación hacia el otro. En total 1 min.
  2. Estiramiento del músculo trapecio: Inclinar la cabeza hasta que la oreja toca el hombro (10 seg). Tres veces hacia un lado y a continuación hacia el otro. En total 1 min.

Se recomienda en cada cambio de pañal, al menos 3-4 veces al día, y repitiendo cada ejercicio 3 veces.

 

¿ Y cuándo deberéis consultar?

Siempre que tengáis dudas o veáis que tenga un aplanamiento en la cabeza. El pediatra con la exploración os dirá si se trata de una plagiocefalia postural. La evolución suele ser favorable con las medidas posturales, en ocasiones se necesitará la ayuda de un fisioterapeuta y realizar ejercicios en casa, y en ocasiones excepcionales y más graves que no revierten con las medidas habituales, se deberá mandar a neurocirugía infantil para valorar la necesidad de ortesis (casco) o cirugía. En los casos en los que no veamos la evolución esperada habrá que pensar en otras entidades como la craneosinostosis. En ella vemos que alguna de las suturas se han cerrado prematuramente y que empeora con el tiempo provocando mayor deformidad, necesitando, por tanto, un tratamiento diferente.

Así que, lo más importante es que se realicen cambios posturales desde el nacimiento, de esta manera se prevendrá casi el 100% de las malformaciones craneales posturales y, si ya se tiene la plagiocefalea, consultar con tu pediatra y seguir las recomendaciones y observar la evolución.

 

Un saludo!

 

 

 

VOLVER