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28 de Febrero de 2020 | Dra. Ángela García

Nuestros parques con Procesionaria, esas oruguitas nada amigables. ¿Son un peligro?

Llevamos varios días de calor, una pequeña primavera adelantada. Y esto ha sido lo que ha hecho que nos pille desprevenidos el ver tanta procesionaria por los parques. Pues así es, un mes antes están ya aquí nuestra compañera de primavera: la oruga Procesionaria.

Podremos identificarla porque suelen ir una detrás de la otra, cual procesión, de ahí su nombre. Normalmente se encuentran en zonas donde hay pinos. Su ciclo natural comienza siendo una mariposa o polilla que se instala en los pinos y forma estos famosos gusanitos que no nos gustan nada a los papás. Del pino, descienden y buscan sitio cálido en el suelo donde se enterrarán para pasar otra de sus fases para que después, en verano, salgan las nuevas mariposas y se reanude el ciclo.

¿Por qué debemos tener cuidado con estas orugas?
Pues bien, si os fijáis, todo su cuerpecito esta cubierto de unos pelillos muy pequeños que ellas lo utilizan como defensa. Estos pelitos tienen una sustancia con capacidad urticariante (que produce habones) por efecto irritativo, lo que quiere decir que cualquier persona o animal que las toque puede verse afectada, y no sólo aquellas que sean alérgicas a esta oruga, que además.
A veces no tenemos porqué tocarlas para tener alguna reacción, y es porque esos pelillos se pueden desprender con facilidad y tocar nuestra piel por efecto de viento.
Los síntomas que podemos observar serán muy variables, desde urticaria y prurito (picor), que es lo más frecuente, hasta angioedema (inflamación de piel o mucosas), rinitis, conjuntivitis, e incluso manifestaciones respiratorias (broncoespasmo, edema de glotis…) y anafilaxia en casos más graves.

¿Y el tratamiento? ¿Qué podemos hacer?
Evidentemente dependerá de la afectación del niño. Si son síntomas leves como prurito y urticaria, que es lo más habitual, bastará con antihistamínicos orales y medidas para paliar el picor y disminuir la inflamación. Si la inflamación es más evidente o en zonas comprometidas se podrá añadir corticoides. Y en los casos más graves, tipo anafilaxia, se trataría como cualquier otra anafilaxia, con adrenalina sc. , corticoides orales y antihistamínicos.

Es importante evitar el rascado para no inducir más picor. ¿Y cómo podemos disminuir este molesto síntoma?
• Podremos usar compresas de agua fresquita, alivia mucho.
• Beber mucha agua para evitar la deshidratación de la piel, que producirá más picor.
• Mantener las uñas bien cortitas para evitar las lesiones de rascado en la piel.
• Evitar jabones con detergente y baños muy frecuentes o de larga duración.
• Evitar prendas de ropa con fibras sintéticas, lanas… Mejor usar algodón 100%.
• Evitar ambientes muy secos.
• Evitar desodorantes y antitranspirantes axilares.
• Evitar excitantes (refrescos, café…) pues aumentan el prurito.

La mayoría de los casos serán leves y el tratamiento sintomático será en domicilio, y sólo aquellos casos más graves, en los que haya que vigilar evolución, se ingresarán para observación.

Así que en esta época, intentad ir a parques en los que no abunden los pinos. Aprovechad y enseñad a los niños que esos bichillos no se tocan y si no se ha podido evitar ya sabéis lo que tenéis que hacer.
Feliz y sano fin de semana de tiempo primaveral.

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